Lujuría

La chica del látigo: Introducción

Conocer a una 8457

Tal vez imaginaron que iba a escribir una de esas confesiones que lo dicen todo y que parece que a las personas no-transexuales les encanta escuchar una y otra vez de parte de las mujeres transexuales. Una historia que no hable de todos los prejuicios que enfrento por ser una persona transexual; un libro que termine no con la parte donde me convierto en una activista abiertamente transexual y feminista, sino con la consumación de mi condición de mujer bajo la forma de mi primera experiencia sexual con un hombre. No me sorprendería que muchos hubieran asumido que yo estaba escribiendo simplemente una nueva variación de este arquetipo. Al ser considerada como un niño un tanto excéntrico, me dieron mucha libertad para optar por las actividades propias de los niños y al mismo tiempo se me permitía mantener un aspecto y una personalidad andróginas.

Daniela describe la primera vez que la reconocieron por teléfono como mujer como un subidón. Había llamado a un centro de belleza para informarse sobre un tratamiento y la persona al otro lado del auricular la trató como la mujer que ella siempre se sintió. Pero este tratamiento también es desconocido en muchos países y facultades de logopedia, y hay una gran escasez de profesionales especializados. Empero eso no sucede al revés, por eso en el caso de hombres que empiezan a vivir como mujeres la solución siempre pasa por un tratamiento de logopedia, incluso después de cirugías para cambiar la voz. Te sientes a gusto con ella. Antiguamente de su transición social de macho a mujer Daniela, una española de 28 años, buscó información en internet. Finalmente a principios de este añada se animó a empezar una terapia de logopedia. Pero hasta hace escasamente unos meses siempre se sentía insegura. Tienes miedo de que te escuchen hablar y se asusten.

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